Estrés en niños con Dificultades específicas de Aprendizaje

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Estrés en niños con Dificultades Específicas de Aprendizaje

 

            Los niños en general y aquellos que tienen alguna dificultad de aprendizaje de forma específica, soportan a lo largo de su vida un alto nivel de estrés y que tiene que ver con el nivel de exigencia de los entornos vitales en relación a la propia capacidad de respuesta .

            Este nivel de demanda de respuestas es a veces tan intenso que los individuos no se sienten capaces de actuar adecuadamente, lo que les provoca niveles elevados de ansiedad. Cuando estos niveles de ansiedad se mantienen en el tiempo  y de forma prácticamente diaria, se hacen crónicos, provocando cuadros de estrés o ansiedad como rasgo.

            Algunos de los aspectos que promueven el aumento del nivel de ansiedad en los niños con Dificultades Específicas de Aprendizaje son:

 

Ø Necesidad de mantener niveles de atención importantes.

Ø Exposición constante a estímulos sociales.

Ø Exigencia de respuesta por parte de los entornos.

Ø Limitaciones motoras a la hora de funcionar en entornos educativos y profesionales.

Ø Estar sometidos a constantes regulaciones de su conducta.

Ø Falta de comprensión cuando todo el mundo parece que lo comprende.

Ø Las dificultades ejecutivas generan un aumento significativo del estrés , por ejemplo en los momentos de ordenar, recoger el material, planificar una secuencia de acción, los trabajos en grupo,..

Ø Episodios constantes o puntuales de conflicto con los demás.

 

El aumento del estrés explicaría los momentos en los que las personas con dificultades pierden el control y manifiestan irritabilidad y respuestas desproporcionadas.

 

QUE SE PUEDE HACER

Comunicación:

 

·      Facilitar la comunicación, manteniendo una comunicación fluida con el niño-a.

·      Procurar un espacio y un tiempo diario en el que se pueda comunicar como se siente y que cosas le han ocurrido.

·      Aprender a interpretar las señales de ansiedad ,para poder anticiparnos a ellas.

·      Los adultos que le rodean deben estar vigilantes para poder detectar los momentos de aumento de tensión.

 

 

Relajación:

 

·      Es importante que desde pequeños se les enseñe formas de relajarse, tanto de una forma estructurada , mediante ejercicios de respiración o relajación muscular, como de forma menos estructurada, con indicaciones que puedan ayudarle a bajar los niveles tensionales.

            “Ambos pies en el suelo, los brazos a lo largo del cuerpo, boca cerrada,    respiración profunda…”

 

Intereses

·      Poder dedicarse y disfrutar de sus propios intereses es una actividad desestresante . Poder leer sus comic favoritos, juego , …

·      Acudir a un lugar tranquilo, libre de la excesiva estimulación , en el que pueda pensar y dedicarse a sus intereses durante un tiempo.

·      Lo importante es que se distancie de la situación estresante , de modo que tenga tiempo para relajarse, dedicándose a sus intereses o realizando los ejercicios de relajación aprendida.

 

En los momentos de crisis

 

En los momentos donde surge la crisis, la situación se percibe como amenazante, no logra una forma de afrontamiento más o menos tranquila, hay una pérdida de control,…

·      Es importante que pueda salir de la situación , distanciándose espacial y temporalmente.

·      En ese momento es importante evitar decirle lo que debe o no debe hacer, darle ideas o estrategias para relajarse.

·      Intentar que pueda estar en un lugar tranquilo con la consigna de que cuando se relaje pueda avisar.

·      Solo una vez tranquilo, se puede intentar mantener una conversación sobe lo que ha ocurrido y cómo afrontar la situación de forma más adecuada.

·      Con frecuencia el propio niño se siente mal por este tipo de situación y es importante , trabajar a nivel de sus pensamientos para que la sensación de culpa no afecte desproporcionadamente.

 

Conclusiones:

 

Los niños que tienen algún tipo de dificultad para afrontar el día a día , escolar, social, familiar, están sometidos a una fuente de demanda que no coincide con las capacidades que tienen para responder a ello.

Frecuentemente no somos conscientes del esfuerzo que tienen que realizar para  responder a lo que se les pide .

Un niño disléxico  tiene que realizar la mayor parte de sus tareas escolares a través de la lectura, lo cual le exige un esfuerzo multiplicado .

Una persona con Sindrome de Asperger, que no percibe , no comprende un gran número de expresiones verbales ambiguas, necesita más tiempo para realizar las tareas según su propio sistema  cognitivo, las actividades de coordinación motora le son un suplicio. Una niña-o afectada de Deficit de Atención con o sin hiperactividad,  cualquier estímulo , cualquier ruido, movimiento, comentario le distrae de la tarea que está tratando de hacer . Tiene necesidad de moverse , de cambiar de postura y tiene que hacer un sobre-esfuerzo para mantenerse en su lugar.

Todo ello son fuentes de estrés que le colocan en una situación tensa y que puede responder en forma de bloqueo, de pérdida de control, de reacción descontrolada.

Por más que se le explique que lo están haciendo mal, que eso no es lo que se espera, les resulta francamente difícil soportar el estrés y es obligación de los adultos responsables ,  defenderles ante este tipo de situación , de amenaza para sí mismos y ofrecerles alternativas que les permitan afrontar lo más adecuadamente posible las situaciones.

Los planteamientos de abordaje han cambiado y evolucionado. No se trata de  “corregir” conductas inadecuadas manifiestas, desde una estrechez de miras. Sabemos que es imprescindible observar los antecedentes y /o los desencadenantes de la propia conducta.

Se trata de enseñar otras formas de hacer, en lugar de únicamente dirigirnos exclusivamente a lo que hay que eliminar. La conclusión es enseñar lo que puede hacer , en lugar de focalizarse únicamente en lo que no debe hacer.